11 diciembre, 2010

En papeles era mi pareja perfecta, pero la vida real no es como en los papeles.

08 diciembre, 2010

- ¿Sabes lo que es un poema, Esther?
- No, ¿qué es? -decía yo. 
- Un grano de polvo.
Entonces, cuando el comenzara a sonreír y a mostrarse orgulloso, yo diría:
También lo son los cadáveres que cortas. También lo es la gente que crees curar. Son polvo, como el polvo mismo es polvo. Calculo que un buen poema dura más que cientos de esas gentes juntas. 
Y, por supuesto, no sabría que responder porque lo que yo decía era cierto. La gente estaba hecha nada mas que de polvo y yo no veía que curar todo ese polvo fuera algo mejor que escribir poemas que la gente recordaría y se repetiría a si misma cuando se sintiera infeliz o enferma y no pudiera dormir.



Sylvia Plath

06 diciembre, 2010

cosas que pasan en mi vida II

Que el portero me toque el timbre a las 2.30am para que le abra la puerta porque salió del edificio y se dejó las llaves adentro.

04 diciembre, 2010

quiero quererte

Mi mente es un papel en blanco con esas palabras grabadas. Quiero quererte.  Y no va con dedicatoria especial. Son para mi, para el señor de turno,  para el abuelo que jamás perdoné,  para la amiga que reencontré.
Es para todos y para nadie, para cualquiera que lee en silencio. Quiero quererte.
Hay momentos que simplemente la vida comienza a achicharrarte y solo querés a las cuerdas del violín o al ronroneo del gato. Todo lo demás tiene un tinte superficial que no logras limpiar. Y te juro que lo intento, ya lo dije: quiero quererte. Pero hay cosas que no se piden ni se elijen, cosas que no se pueden manejar. A veces nos distraemos un poco y antes de que nos demos cuenta la armadura vuelve a cerrarse y se hace tan difícil volver a sentir.

01 diciembre, 2010

La gente que me conoce sabe que no hay mejor regalo en el mundo que me pueda hacer que un libro.
Y entonces, el otro día me vi frente a mi gran biblioteca y me di cuenta de que ahora tengo una pequeña colección de libros con dedicatorias hermosas.
Y me hacen feliz. Me encanta el valor agregado que tienen esos libros y acordarme de las personas que me los regalaron cuando los agarro. Pero por sobretodo, me encanta sentir que esos libros ahora son únicos y hechos especialmente para mi.