24 octubre, 2011
existencialismo
Hay dos tipos de personas, las que le tienen miedo a la muerte y las que no. En mi opinión, las primeras son las más felices... saben que tienen que aprovechar cada momento.
16 octubre, 2011
de finales
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Pasá, Eme, (Bueno,
un poco de ganas de verlo tenía; sigue tan lindo como siempre) hace mucho
frío para ir a la plaza… sentate… ¿Querés tomar algo?
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No, gracias Jota, estoy bien así. ¿Vos cómo estás?
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Bien… hace mucho que no te veía ¿qué fue de tu vida?
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Y vos te la pasaste de viaje. Yo bien, con varios
vuelos, el estudio… contento. ¿Vos?
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Bien, bien. (¿Cuántas
veces más le voy a decir que estoy bien?) El viaje fue buenísimo, con Hache
nos divertimos un montón. ¿Y tus viajes?
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También muy bien. ¡Qué linda foto…!
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Es de cuando mi mamá se fue a México.
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A ver… mostrámelas.
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Acá están. (¿Qué
hago mostrándole las fotos de mi vieja?)
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Yo viajé a México hace dos años, es hermoso.
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¿Querés un mate? (¿Soy
yo o esta conversación no va para ninguna parte?... que se deje de dar vueltas,
que me bese de una vez)
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¿Dulce o amargo?
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Amargo.
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Bueno, dale, uno te acepto. Tomá, traje tortas fritas.
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Gracias, no hacía falta. (¿What the fuck? ¿Quién sos? ¿Mi abuela? )
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No iba a venir con las manos vacías…
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¡Qué amable! (Soy
una estupida).
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Mirá… vine porque quiero hablarte de algo.
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Sí… decime. (Mierda)
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No sé muy bien como decirlo.
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Dale, decirme… (Ya
está, me va a decir que es gay ¿Qué le voy a decir?¿Que lo sospeché desde el
primer día?)
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Es difícil para mí…
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(¡No! ¡Es
impotente! ¡Impotente! La puta madre… que me lo diga de una fucking vez.)
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Estoy saliendo con otra chica.
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(¡¿Qué?! ¿Qué
que? ¿Y a mí que me importa? ¿Por qué venís
a decirme esto? ¿Quién te preguntó? ¿Quién te crees que sos?) Ah… bueno.
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La verdad es que nosotros pasamos muchos buenos momentos
y yo te quiero un montón… no quiero que pienses que para mí lo nuestro no fue
importante.
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(¿Importante?
¿Me estás jodiendo? ¡Producción, llévense a éste pibe de acá! La última vez que
te vi fue hace cuatro meses. ¿Me querés? No tenés ni idea de mi vida, no sabés
ni como se llama mi perro, no me conocés
ni un poco.) No, no. Esta bien.
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No quiero lastimarte…
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(¿Lastimarme? ¿En
que película estás?) La verdad es que no sé qué decir…
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Tenía que decírtelo, después del mensaje del otro día...
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(¿Podés dejar de
hacer como si me cortaras? No somos novios, nunca fuimos novios, ni siquiera
cogimos. Te mandé un mensaje a las cinco de la mañana que decía “¿En que
andás?” no te invité a un asado con mi familia. ¿No podías hacer como el resto
de los hombres y esfumarte?) Entiendo… ¿Y dónde la conociste? (¿Soy o me hago?)
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En el Parque.
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Ah… ¿Y hace mucho que la conocés? (Andate, andate. ¿Cómo me vas a decir algo
así en mi casa, en el único lugar en el mundo en cual no me puedo ir? ¿Cómo
hago ahora para echarte?)
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No tanto, un par de meses. ¿vos? ¿tus novios?
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(¡¿Mis novios?!
¿Sos pelotudo? ¿Qué querés que te diga? “si, salí con tal, le di all night
long” ¿de verdad…?) No, nada, nadie.
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Igual, más allá de todo, quiero que sigamos como
amigos… que podamos encontrarnos a tomar un vino y charlar.
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(Ah bueno… te
faltó decirme “no sos vos, soy yo”. A mí no me vengas con el “let’s just be
friends”… a mamá mona…) Si claro…
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¿Querés que saquemos a pasear a tu perro?
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Dale, vamos.
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Quedate con las tortas fritas
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(I don’t need
you pity.) Ni abrimos la bolsa, llevalas. (Metételas
en el culo)
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No, de verdad, al menos probá una.
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No la voy a comer.
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No importa.
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