30 noviembre, 2010
cosas que pasan en mi vida
Bajar al living y que mi papá esté sentado solo en el sillón mirando Art Attack en disney channel.
29 noviembre, 2010
III
La muerte de mi abuela cambio mi vida de muchas maneras. Pero no fue tanto su muerte sino todo eso que descubrí después, las que realmente me cambiaron por completo.
Ni mi mamá ni mi tío habían jamás escuchado nada sobre "las memorias de mi abuela" de las que yo tanto hablaba. En todas esas tardes en las que mi mama volvió a su casa nunca encontró nada. Sospecho que en realidad, no me creyeron hasta el día en que acompañe a mi mamá a ordenar y como si siempre lo hubiese sabido abrí un cuaderno al azar de la gran biblioteca. Ese cuaderno no solo contenía parte de las memorias, sino que era el primer tomo de muchos otros cuadernos.
- Sos muy chica para leer eso, dámelo.- fueron las palabras de mi mamá cuando se lo mostré y me arrebató el libro de las manos.
Esa fue una de las tantas cosas locas que me pasaron con mi abuela. Aun creo que mi mamá nunca se atrevió a abrir esos cuadernos. Daba miedo. Mi abuela no había sufrido únicamente el cáncer que la mató; tenía un hermano también con cáncer con el que era incompatible, y había visto crecer a sus hijos para volverse tan igualmente incompatibles, la habían engañado durante nueve años y se había divorciado después de 42 años de matrimonio. Nadie tenía todavía la fuerza como para leer todo lo que había por contar.
Sin embargo, una parte de mi lo necesitaba. Lo sentía merecido.
Ni mi mamá ni mi tío habían jamás escuchado nada sobre "las memorias de mi abuela" de las que yo tanto hablaba. En todas esas tardes en las que mi mama volvió a su casa nunca encontró nada. Sospecho que en realidad, no me creyeron hasta el día en que acompañe a mi mamá a ordenar y como si siempre lo hubiese sabido abrí un cuaderno al azar de la gran biblioteca. Ese cuaderno no solo contenía parte de las memorias, sino que era el primer tomo de muchos otros cuadernos.
- Sos muy chica para leer eso, dámelo.- fueron las palabras de mi mamá cuando se lo mostré y me arrebató el libro de las manos.
Esa fue una de las tantas cosas locas que me pasaron con mi abuela. Aun creo que mi mamá nunca se atrevió a abrir esos cuadernos. Daba miedo. Mi abuela no había sufrido únicamente el cáncer que la mató; tenía un hermano también con cáncer con el que era incompatible, y había visto crecer a sus hijos para volverse tan igualmente incompatibles, la habían engañado durante nueve años y se había divorciado después de 42 años de matrimonio. Nadie tenía todavía la fuerza como para leer todo lo que había por contar.
Sin embargo, una parte de mi lo necesitaba. Lo sentía merecido.
26 noviembre, 2010
24 noviembre, 2010
23 noviembre, 2010
Expiación, deseo y pecado
Te despertás a las 15 horas y te das cuenta que ya da igual, que pensar en la noche de ayer te da ganas de asesinar el colchón y mandarte a mudar, pero no tenés a donde ir y te miras en el espejo la resaca y tratás de figurar que te gustaría hacer. Solo tenés ganas sacarle fotos a alguien y ahí te das cuenta de lo sola solísima que estás. No tenés a quien sacarle fotos. Volvés a la cama entonces, pensando en que podrias llorar durmiéndote o dormirte llorando. Igual esta claro que en el minuto de acostarse otra vez el techo cae encima tuyo con todo el peso de los años y del dolor, de las mentiras y la traición, de la fragilidad y la indiferencia.
Entonces ya no podes ni llorar ni dormir y te pones a escribir para intentar expiar.
Entonces ya no podes ni llorar ni dormir y te pones a escribir para intentar expiar.
22 noviembre, 2010
16 noviembre, 2010
"Los hombres, que pierden la salud para juntar dinero y luego pierden dinero para recuperar la salud y por pensar ansiosamente en el futuro, olvidan el presente de tal forma que acaban por no vivir ni el presente ni el futuro, viven como si nunca fuesen a morir y mueren como si nunca hubieran vivido."
Buda.
13 noviembre, 2010
Me di cuenta que cuando quiero mucho que algo pase y lo digo en voz alta siempre pasa lo contrario. Así que ahora entré en un doble juego de pensarlo, hacer como que no lo pienso y no decirlo, solo para engañarme a mi misma y pensar que así va a pasar.
acá vas a encontrar
deliciosos delirios,
es lo que hay,
instantes de vida tipica
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