11 septiembre, 2010

Los sueños tantas veces nos engañan. Y nos encontramos despertando y pidiendo: "por favor que sea verdad!" o "por favor que sea mentira!". Y tantas veces me hubiese gustado volver a algún sueño hermoso, de esos que hacen que jamás quieras salir de la cama.
Porque al final es como dice nietzsche "nada os pertenece más que vuestros sueños", son puramente nuestros e intransferibles e inexplicables. Son fantasía pero también son aquello que nos falta y que nos sobra de la vida. Son soledad como lo es la vida misma y reflexión y deseo.
Que loco es que siguen pasando los siglos y siempre nos sorprendemos de las mismas cosas, siempre nos preguntamos las mismas cosas y siempre nos duelen las mismas cosas.

2 comentarios:

I. dijo...

Es loco pero también lo explica Nietzsche: el hombre descubrió el conocimiento y fue ese el minuto más arrogante en la historia del Universo. Somos mínimos. Y también es re loca la vigencia de algunas cosas.
Y hablando de los sueños, yo siempre los recuerdo (también las pesadillas). Me encanta, y no cambiaría ese ·don· por nada.

Me gusta cada vez más tu blog.
Saludetes.

A. dijo...

Muchas gracias y totalmente, muchas veces vivimos por y para esos sueños.