25 enero, 2011

manía

Cuando camino por la calle no puedo evitar ir arrancando hojitas de los árboles. Me da lástima, las pobres plantas no tienen la culpa de que yo sea una neurótica.

11 comentarios:

querés melón? dijo...

(hago exactamente lo mismo)



(shhh)

Don Julio dijo...

jajaj...
qué piba!

Un beso,

pa esa angustia táctil.


Nicous

I. dijo...

Cuando ando en bici me pego a los cordones de las veredas para tocar las hojas de los árboles al pasar. Otro nivel de neurosis, un tanto menos sanguinario.

Daniel Shields dijo...

No te hagas problema, algún día se vengarán.
El que ahora te sientas compungida al lastimar las plantitas va a ayudar a que en ese momento no pienses cosas como "que injusticia! por qué una tonta plantita me está haciendo todo esto!"

Panqueca dijo...

A mi me da pena asesinar dientes de de león...pero limpio mi conciencia deseando más dientes de león, como Enriqueta :)

Don Julio dijo...

hey! le mandé un mail.
Un abrazo
Nicous

Yo dijo...

yo lo hacía... hasta que en uno de esos manotazos además de hojas se filtró una cucaracha...

...la naturaleza toma venganza de maneras muy sabias.

Martin McFly dijo...

yo en otoño camino buscando las hojas crujientes.

y las piso... me encanta el ruido.


En la entrada anterior, una expresión tuya me fascinó de lo acertada que fue; "yo lo escuchaba a un océano de distancia"

Me ha pasado eso, estar frente a alguien en una situación parecida, y escuchar su voz con esa sensación, como que hay una tremenda distancia, o estas como muy aturdido, algo en el centro de la cabeza hace explosión, y la onda expansiva es muy lenta, mientras tanto, seguis escuchando... pero lejos.

Lila Biscia dijo...

no puedo evitar hacer lo mismo.
no puedo evitar pensar lo mismo mientras lo hago!

Gab dijo...

En un universo paralelo los árboles les arrancan los dedos a la gente que está plantada a los lados de la calle.

The Hermit dijo...

Pensé que era la única enferma ajaj