11 junio, 2011

Plaga

¿Me darías un cigarrillo? Perdón, perdón, soy plaga. Los plaga nos metemos por todos lados, pedimos todo el tiempo, nos expandimos entre los que nos rodean, absorbemos. Te imaginarás los problemas que esto me trae en las relaciones amorosas. Creo que tengo un corazón esponja; succiono la vida de las personas hasta dejarlas vacías. Debo ser una esponja de metal, como las de esta cocina sin horno y con garrafa. Hace frío acá, deberíamos poner una estufa al menos, para tener un poco de calor, aunque a mi me encanta el invierno, con la gente toda abrigada hasta las orejas. Yo uso orejeras como estas ¿ves? No entiendo los gorros. Los gorros dan mucho calor en la cabeza, usar orejeras es mucho más fácil. Los gorros están bien para los pelados, pero yo no soy pelado. Mi viejo tiene sesenta y pico y todavía no está pelado, así que no tengo de qué preocuparme. La gente se preocupa mucho por boludeces ¿no?, y yo también… porque si no no sería parte de la gente. Soy plaga, sí, y quizás estoy un poco loco. Pero al fin y al cabo ¿qué es la locura? Mi ex novia cuando se enojaba siempre me decía que estoy loco por el temita éste de la plaga y el corazón esponja. Nunca entendí del todo a mi ex,  me cuesta entender a las personas. A veces la vida te para en la vereda de enfrente de la gente a la que querés y una cosa no tiene que ver con la otra, no sé, digo. Una cosa es el amor y otra las decisiones racionales, los puntos de vista. Yo no sé por qué ella se empeñaba tanto en que pensaramos lo mismo. Yo pienso lo mío, vos lo tuyo. Ya te habrás dado cuenta de que pienso bastante… si te molesta que hable tanto, decime. Yo soy bastante cerebral, pero también soy impulsivo. Pienso mucho… pero lo pienso después. En el momento, solo actúo. Después de todo, ¿qué es la vida sino las acciones que realizamos? Puedo pensar en un montón de cosas monstruosas pero ¿somos lo que hacemos o lo que pensamos? si no las llevo a la práctica no me convierto en un monstruo ¿o si? ¿es monstruo o mounstro? Las palabras siempre me confunden, son tan abstractas… Tan llenas y tan vacías a la vez. Ese es uno de los grandes problemas ¿viste? Cada uno tiene entendimientos diferentes de cada concepto. Por eso me gusta la música, porque te llega directo, sin escalas, sin racionalizar. Pasa también con los números, porque están ahí, son lo mismo acá, en Portugal  y en la China, no hay tanta vuelta. En fin, es algo para charlar con tiempo, con más tiempo, porque las charlas en esta cocina siempre son largas. Será el vino… o la compañía, como la tuya. Que linda que sos, perdoname si te ofendés. Igual ya sabés que soy una plaga. Y perdoname también si hablo mucho de mí. No quiero parecer egoísta. Pero el mundo lo vemos a través de los ojos que nos tocaron en suerte, asique es imposible sacarle el yo de encima a cada frase. Disculpame, ¿tenés otro cigarrillo?

6 comentarios:

Lu dijo...

Excelente

F dijo...

Hermoso.
pero vivan los gorros (hasta en verano)

don juan botones dijo...

Increíble análisis entre cigarrillos. Somos todos plagas y fumamos.

mflorencia dijo...

¡genial! me da ganas de actuar este monólogo (¿haciendo de mí misma?)

qué lindo encontrar este blog, che.
en se-rio

BLUEKITTY dijo...

Jajajaja, qué divino! Aunque no pare de hablar....

Guillermo Altayrac dijo...

Escribís muy lindo, piba.
«¿es monstruo o mounstro? Las palabras siempre me confunden, son tan abstractas… Tan llenas y tan vacías a la vez. Ese es uno de los grandes problemas ¿viste? Cada uno tiene entendimientos diferentes de cada concepto. Por eso me gusta la música, porque te llega directo, sin escalas, sin racionalizar. Pasa también con los números, porque están ahí, son lo mismo acá, en Portugal y en la China, no hay tanta vuelta.»
Me encanta este aparato.
Saludos.