A veces no queremos volver a él, porque él representa parte de nuestro pasado. Él te recuerda a lo que eras antes, cuando todavía estabas con él. Y te gusta creer que cambiaste, que sos otra, que no querés ni precisás las mismas cosas que antes. No querés estar sola, y no querés estar con él para no estar sola.
¿Por qué será que las personas también se reflejan en uno? Como cuando te juntás con esa amiga de la primaria, o con ese grupo de la secundaria. Las personas son también, pequeñas máquinas de tiempo.
9 comentarios:
Es cierto eso. Cada persona que significó algo en mi pasado abre una puerta hacia otro tiempo en el espacio. A veces resulta lindo pero quizás, por otra parte, abre recuerdos que no querías ni recordar porchonchuda.
yo doy un paso adelante y cinco para atrás... cuando encuentres la fórmula de cómo cerrar la puertita a eso que no queremos (sobre todo cuando se trata de un él), me avisas eh!
saludos!
qué genial este post, es tan cierto eso.
saludos!
uh, ahora quiero ser un delorean!
Hoy estaba pensando en el pasado...voy a escribir un mail a dos compañeras de secundario a quienes agregué al fb pero nunca hablamos. Veremos a dónde nos lleva la máquina del tiempo.
saludos
para colmo nos refleja a nosotros mismos como máquinas del tiempo.
me impacta ver cosas que quedan igual, estáticas, como un dibujo de la infancia. y pienso que el dibujo sigue igual, nosotros somos los que cambiamos. nuestra percepción es tan distinta, nuestro cambio es tan inmenso.
saludos maquinita
A ese pasado lo idealizamos mucho, si vuelve seguro nos decepciona.
Mejor dejarlo guardadito ahí donde está.
No volver, mejor no volver y no reencontrarse con uno, puede ser terrible terrible.
Coincido 100% con hugo, pero bueno, asi es la nostalgia...
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