22 junio, 2010

La tomó entre sus brazos. El brillo de los ojos se extinguía a pasos agigantados y él los miraba rezando que no se perdiese por un segundo. Ella sin embargo se había ido.
La policía llego momentos después, él quiso explicar pero alguien pensó que los hechos hablaban por si mismos. Dos autos, un choque, el cuerpo muerto en el asfalto y él con su pelo largo, sus collares maories y su aspecto desaliñado. Lo esposaron, le pegaron y lo metieron dentro del patrullero.
Quiso gritar que era su esposa, que sí! que la había matado pero no de un modo que implique dejarlo detrás de los barrotes. Que no podía con tanto dolor. Que la discusión se había tornado insoportable. Que en su furia deseó irse muy lejos. Que ella tomó el otro auto. Que salio a buscarlo, a correrlo, a encontrarlo.
Que cuando volvieron a encontrarse ya era muy tarde.

29 mayo, 2010

her morning elegance

mirenlo

easy to please

Estuvo media hora intentando abrir un paquete. Se le acercó el amigo, que hace años vivía en estados unidos, y le dijo: -Acá si no podes abrir un paquete la culpa es tuya, están hechos para idiotas. Miralo otra vez. (y suavemente tiro de la línea punteada y el paquete de abrió como por arte de magia.)

26 mayo, 2010

resolvamos las cosas como adultos

Ella le pidió chocolatada y la otra le tiro el vaso en la cara. La primera la miro con ojos de furia y cuando todos pensamos que se venía el llanto, le tiro la jarra entera. Y ahí mismo empezaron a cagarse de la risa tiradas en el piso, mientras todos las mirábamos incrédulos y nos empezábamos a reír.

21 mayo, 2010

El sueño se hace a mano y sin permiso

Soy partidaria de que cada uno tiene su propia religión, o al menos sus propias creencias, sus propios rosarios, sus propios ritos. Uno de mis preferidos es colgarme de noche en la ventana a mirar la ciudad. Fumar cáncer con filtro mientras observo el titilar desquiciado de un millón de luces rojas que me invitan a pensar. Contemplar el cielo razo que se abre ante mi, espiar las ventanas que aun siguen vivas, poner la mente en blanco e imaginar realidades que transcurren en una dimensión diferente a la mía.
¿Cuales son tus vicios? Los mios quizás se cuentan con los dedos de las manos, pero elijo atesorarlos en vez de odiarlos. Me encanta llenarme de paz en barcitos perdidos frente a una taza de café, escuchar música tirada en el suelo, dejarme caer junto a la lluvia, leer hasta perder la noción de la realidad, escribir hasta recobrar la cordura..
¿Sera cierto que toda adicción es nociva?