Quiero seguir contando esta historia, quiero escribir como encontré esos cuadernos, como aprendí de mis enormes errores, como llegue a ser la persona que soy. Pero duele mucho, leo mis viejos diarios y es otra persona la que escribe, pienso en lo que llegué a ser y se me eriza la piel.
Caí profundo, muy profundo. Se podría decir que los 15 años me pegaron bien para el orto.
Miro para atrás y pienso que no fue de boluda, tenía demasiados futuros prometedores y me perdí en el camino. Trato de no ser tan dura con esa chica que fui, ella fue la que recibió los golpes que a mi me hicieron tan fuerte. Ella fue la que sufrió, yo soy la que entendí que la vida es un momento y que lo que importa es la actitud.
Ana dio vuelta mi vida. Tanto la abuela que es la verdadera protagonista de éstas líneas como la enfermedad que me torturó física y psicológicamente durante bastante tiempo y que lleva ese nombre de pila tan particular. De hecho, creo que seguramente Ana sea el nombre que le ponga a mi hija el día de mañana si es que me convierto en madre, y el único tatuaje que pensé alguna vez en hacerme, antes de darme cuenta de que no era necesaria la tinta para tener esas letras grabadas en la piel.
La anorexia me vació, dejó solo una fracción de esa persona que solía ser. Me volvió muda cuando necesitaba gritar.
Me cosió los labios.
4 comentarios:
Ésto genera una imagen terrible, muy trágica, muy dura.
(busco sinónimos pero no, no hay palabras)
espero que además de pertenecer al gris, sea también del pasado.
y que todo ese vacío físico y emocional se compense de alguna manera en estos días que corren, y en los que van a correr a éstos.
te digo algo, no es fácil escribir lo que escribís.
así que felicitaciones (bastante desubicado, no?) y, por supuesto, toda la fuerza.
Es dificil firmar.
Hay cosas que aveces te dejan media anonadada. Cuando uno lee cosas de ésta índole, se tiene a tildar.
Si te digo que sos una genia suena irónico, pero si no lo digo soy una egoista.
Sos una genia, manne, aprender a dejar atras cosas dolorosas te convierte en alguien fuerte para el hoy.
Yo, te felicito.
Un abrazo grandote, y que nadie, nunca y nada, te cosa nuevamente los labios.
Todo es una oportnidad para crecer, haber superado esa situacion y poder mirar las cosas de manera distinta te hace mucho más fuerte de lo que pensas.
Es cuestión de seguir con esa mentalidad, ser mejor, aprender y ser feliz haciendo lo que te hace bien
Bueno, pues te los has descosido.
Me alegro de que estés de regreso.
Saludos.
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