Me arden los labios la boca la lengua la garganta el esófago y baja hacia el estomago sí el fuego de esos labios pecadores inexpertos insulsos pasionales como si todo el hedor volviese en un solo instante y momento y todo eso no parase de brotar ya no salen mariposas o viento con aroma a rosas es fuego y sangre dolor todo en un mismo vómito de sentimientos una herida en las entrañas que no para de sangrar.
6 comentarios:
intensidades sin respiro ni pausa.
muy bueno.
Ganas de vomitar un mamarracho, usar las palabras más expresivas posibles.
(Aparte una pregunta, como logro cambiar la palabra comentarios por otra? en tu caso mamarrachos, gracias blogger, dianafloresm@hot...) (:
que fea sensación. lo bueno es que la vida de la herida también se termina. (digamos, jaja :)
puf...
me dejó mudo.
Un abrazo de helado para ese fuego interior.
Realmente,
los mejores vómitos salen cuanta más porquería tenemos adentro
muy buen párrafo, muy roto corazón
saludos curativos
:)
que sea una herida que no para de sangrar...a eso le tengo miedo.
saludos a Ud.
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